Perfecto Herrera









sábado, 19 de diciembre de 2015

EL SILENCIO DE LAS PATERAS

             

                                       Pintura: Belén Mazuecos Sánchez


El silencio de las pateras

           "Silencio que naufraga en el silencio
            de las bocas cerradas de la noche. "


                    Miguel Hernández



Costas que encarnan luz de esta diáspora
alargada en los tiempos ya infinitos
sembrando sus orillas de oscuro ébano
sollozan con vergüenza y desaliento.

Silencio.

Los bajíos poblados desde antaño
con naufragios de todas las orillas
se esmaltan ya del ónice más negro
ante la indiferencia de estos tiempos.

Silencio.

Ojos que abiertos quedan para siempre
nos miran con asombro y agonía
y no hay campo de lirios más extenso
que alfombre tanta tumba y tanto duelo.

Silencio.

Hoy es de sur a norte el holocausto;
la miseria y el odio los empuja.
La tragedia invertirse en otros días
no es un imposible o falso miedo.

Y no obstante, silencio.


Perfecto Herrera Ramos

viernes, 18 de diciembre de 2015




La luz y el canto.


No pued-o conocer a otro sino a través de mí. ¿Pero quién soy?
-¿El fuego conoce el fuego?
-¿El bosque conoce el bosque?
Es a la madera que consume que el fuego le debe el ser fuego; como el bosque, al fuego que lo reduce a las cenizas, le debe el haber dejado de ser un bosque.
                                                                                            Edmundo Jabes


Necesidad de ser,
de ser ¿qué? en aquello que no existe.
Entre naranjos vivos mirar es tratar
de ver la luz que oscila entre las hojas,
escuchar a los pájaros y al viento.
¿ Entre  verde y azul, es la mirada
el intersticio, o es éste la vibración óptica?
¿es el sonido o es la audición, el trinar
o el ulular del aire?
¿En dónde se incardina la existencia?
¿Dónde poner los ojos o los oídos?
¿Pueden ojos y oídos ser sin pájaro azul
o sin viento entre el verde ?

Bajo el naranjo alzado me sé tierra;
sobre mí, él se siente élitro de dioses.
Hoy me alimento de sus frutos;
mañana se alimentará  de mí él.

La búsqueda perenne es el camino;
el camino soy yo en mi mismo.

El ser no está ni dentro ni está fuera:
Se es
 en el mismo decurso
que puede herir los ojos o los oídos
para que puedan ser la luz y el canto,
y ,al fin, concluido el mismo trascurrir, volver
a ser nada o silencio.

PERFECTO HERRERA

domingo, 13 de diciembre de 2015