Perfecto Herrera









miércoles, 24 de febrero de 2010

CUANDO PASE EL TIEMPO. POEMA 3


3


Cuando pase el tiempo,
cuando el último beso se haya diluido en el agua,
cuando tus ojos se hayan unido por fin con los míos
en el olvido,
cuando nuestras fotografías
rueden amarillas por los cajones,
perdidas en la maraña de los días..

Alguien presentirá nuestra presencia
por los lugares en que vivimos:
algún alma que se pare al oír el viento.

Ya solo existiremos
en quienes nos conocieron.

lunes, 22 de febrero de 2010

ALTAS HORAS


ALTAS HORAS


Altas horas de la noche.
La luna avanzando sola por el cielo
riela sobre el plástico de los invernaderos.

Los faros penetran la carne nocturna.
El motor sufre el silencio y los luceros.

Yo impregnado y soñoliento
En viejas albahacas estelares.

El tiempo ya no existe;
mis nervios, en torno de un círculo,
se hacen eternos.

Todo lejos, ajeno.

miércoles, 17 de febrero de 2010

CUANDO PASE EL TIEMPO. POEMA 23


23


Cuando pase el tiempo
lávame con ceniza,
úngeme con aceite
y pon en mi frente un ramo de olivo.

Veo llegar enero:
las cumbres blancas, los almendros nevados,
y anhelo empezar otro año,
otra etapa.

Ya cuando subamos por febrero
consuélame en el cafetín,
tráeme nardos y tabaco.

De marzo y abril ni te hablo,
pues mayo me traerá
lluvia, celindos, nísperos,
luciérnagas que encienden el alma.

Ya me iré adentrando en junio
y comeré pan de sol,
amores lúbricos y puros
adivinados en el agua,
sueños de vides y escorpiones.

Volaré en una libélula
hacia julio e iré pasando
por los días y los meses,
añorando amores, despidiendo amigos,
terminando el año
sin tiempo para vivir de nuevo,
sin poder retroceder ni un minuto
lo vivido.

Lávame en ceniza azulada
para que la tristeza
no se me note.

viernes, 12 de febrero de 2010

AUSENCIAS


AUSENCIAS


Bella flor de la amargura.
No me hiere la pálida luz de la luna
Ni el rocío de las azucenas.

Solo las ausencias ardiendo al costado
Son heridas a primera sangre

jueves, 11 de febrero de 2010

CUANDO PASE EL TIEMPO. POEMA 48


48


Cuando pase el tiempo,
y hasta el polvo sea apenas eso:
un recuerdo del polvo,
si la consciencia, por un casual,
ha sobrevivido - ¡que broma
haber entrado en la eternidad¡-,
a pesar del momento tan serio,
no faltará el destello
de aquellas sonrisas
ante el chispeante brillo
de la broma espumosa,
de lo lúdico, del jocoso dislate:
la insistente posesión amatoria,
por ejemplo, de aquella paloma
sobre la gárgola de Notre Dame;
la imaginada lectura anunciadora
del festejo sangriento
en el Coliseo de Roma (¡hoy, gran corrida,
se lidiaran seis magníficos cristianos,
cristianos de bragada estampa
pertenecientes a la afamada ganadería
de Don Jesús Nazareno ¡);
el darle repetidas vueltas a la botella
para averiguar porqué se le llama
vino verde al vino portugués Mateus;
el imaginar los improperios
de Don Nicolás Salmerón, inmóvil
en la Puerta de Purchena, sirviendo
de diana al bombardeo, sin posibilidad
de esquiva, de las heces de las golondrinas;
el divertido cambio de estampas
en la sevillana calle de Sierpes – ¡cambio un obispo
del Palmar de Troya por un magrebí
albamente enchilabado¡ -;
la búsqueda infructuosa de la jovencita
alrededor del “Cristo Empalmao”,
sito en la Plaza Aliatar de Granada;
el adorable interés femenino
por la virginal figura –la Virgen del Traqueteo-
en el puerto de Génova
convertido en estupor cuando se comprobó
que su única utilidad era vibrar
para placer de la devota creyente;
los variopintos disfraces con que mancillamos,
en un acto indecoroso e impropio de universitarios,
a tantos ilustres patricios de las Españas,..

Redimible risa, burbujeante risa
que nunca dejó de faltar en el frutero
de nuestros días, desternillante risa
que enmudeció al reloj
cogiendo a tiempo del gaznate al cuco estúpido,
y dándonos la libertad balsámica
de los opresores minutos, segundos,
y demás raleas del dios Cairos,
en que escapamos de su acción devastadora
haciendo llevadera la rueda de las secuencias
al colgarle “santirulicos” a Su Divina Persona.

miércoles, 10 de febrero de 2010

RICTUS AMARGO


Rictus amargo

La pavesa del tabaco
-única llama de la mañana-
eleva el humo
de la melancolía.

Llueve fuera del bar
y dentro de la mirada.
Los cristales
cortan, trémulos,
el azul eléctrico
del viento en su agonía.

Desahuciado el cenicero,
la ceniza se deposita
en la herida de tu ausencia.

La pavesa, desatenta,
quema, en un lento
crepitar de desafío,
el rictus amargo de la boca.

Salgo, y no te quedas dentro,..
..tampoco estas fuera,..


martes, 9 de febrero de 2010

POEMAS DE MARIA BLANCANIEVES COVALLES




PASIÓN


Pude apreciar, de qué manera
te comiste mi pasión
mientras contemplabas extasiado
la escarlata luna que poco a poco
se ocultaba en el horizonte
de mis pechos.

Bajo las ruedas del tiempo
y revestido de fuego
me tocaste suavemente
madurando la viña,
coloreando el poniente,
y saboreando el flujo
del mar de mis adentros.


Fue entonces,
cuando mi alma apretada se fugó
y traicionó mi silencio para decirte,
te quiero.



NO TEMAS DE MI SILENCIO


¿Que por qué he callado?
Porque a distancia,
arrullaba con los flecos de mi voz
tu esencia.
Porque estaba sepultando
en las entrañas de la tierra
el silencio que llevaba atado
en la humedad de un llanto
no aflorado.
Porque estaba entretenida
tejiendo con amor
el futuro que paciente nos espera.

Y vengo a ti, concebida por el tiempo
y desde el fondo de mí misma,
para entregarme al refugio de tus brazos
y a tu mirada protectora,
de donde nace un nuevo sol
y un bellísimo paisaje de horizontes.

No temas amor de mi silencio
ni del éxtasis oculto de mis ojos
que preservo pudorosa
para amarte.

No callemos más las voces
en horas infinitas.

¡Te amo!
Con el grito abierto de mis ojos,
y desde el silencio
que ahora tiene voz a tus oídos.

Todo mi agradecimiento, mi admiración y mi cariño, a mi buena amiga y gran poeta Maria BlancaNieves Covalles, poeta mexicana, por permitirme publicar estos dos hermosisimos poemas, donde se puede encontrar la belleza y la pasión contenidas como contiene la biznaga de jazmines la pureza de la blancura y el aroma de su espiritu. Que sepa todo el mundo que ante todo la quiero mucho y la admiro como escritora. Creo que todo el mundo, la que no la conozca, debe conocerla. Gracias Maria.


lunes, 8 de febrero de 2010

LA PALABRA


La palabra, a veces,
olvida sus heridas,
y marcha por el camino de la escritura
anunciándose de ti
como un clarín áureo
entre el filo del planeta y las estrellas.
Va recogiendo flores,
alabanzas, júbilos, auroras,
vertiendo sus vocablos
entre otros hallazgos verbales
como rauda paloma que intrusa mano
arrebatara a los paisajes vidriados.

Desoye al invitado de la fiebre,
al dolor que todavía
no se ha convertido en dentadura,
al sueño, avasalladas las pasiones,
que yace, pendiente de oráculo,
alrededor de tu cuello.

Cuando el codo de la envidia
oprime los ijares,
aprieta las distancias de ti.
Cuando esa palabra resuena vana,
carente de resplandores,
tropieza en la zancadilla,
se hace minucia entre tanta frase,
siente con premura
el filo de la tijera tenebrosa,
entristece su rostro,
se vuelve taciturna
y fenece entre voces y ecos,
arrinconada -solo pensando en ti-
consciente de las sangres
tiempo ha vertidas como lluvia.

viernes, 5 de febrero de 2010

AUTORIZACIÓN DE OLVIDO

(A Ana Muela Sopeña, gran poeta, mejor amiga)

Autorización de olvido



No hay que doblegarse ante el infortunio,
ni alimentar el estado taciturno,
el despojamiento de los élitros de la fantasía.
No hay que resignarse a comprender
el temblor del vencido,
a conformarse con el asco
que estraga con desorden irreal
el placer de la tierra cubierta por las hojas.

El naranjo vive en ti y tu existes a su sombra
y las lagrimas son diamantes
a los que los náufragos se amarran
para mantenerse en el fondo
de los inoportunos errores o de los íntimos desastres.

Permite leer a tus rincones,
ábrele el techo a tus pesares
y que entre el sol hasta lo mas recóndito.
Verás que todos los días amanece,
que la yedra de las arrogancias se doblegan,
que tus manos trazan la escala de la mesura
y surgen de la espesura las besadas frutas.

Permite que vuelvan a volar los abejarucos,
azules y armoniosos, del espíritu,
que de las flores blancas y diminutas
tornen a reverdecer las arzollas
y vuelva la imantación de los elixires del amor.

Nada hay en el invierno
que no haga presumir las excelencias de la primavera.

Hoy siéntete generoso, magnánimo,
concédete licencia amplia;
hoy, otórgate autorización de olvido.

jueves, 4 de febrero de 2010

CUANDO PASE EL TIEMPO. POEMA 41


41


Cuando pase el tiempo
alguien dirá que lo perdí,
lo malgasté, que las horas se me fueron
en puro artificio, en engaño
de mi mismo, en insomnes amaneceres,
que todo lo eché
en vigilias agotadoras,
vencidas ya mis armas,
a merced de mis derrotas
y a merced de todo lo que perdí
y me empeñé en revivir
con aciaga obstinación.

Mas hoy,
cuando la mañana se ha abierto
como una flor engalanada
y la nieve refulge en la cumbre de las montañas,
solo acierto a cantar cuanto amo,
a fantasear con tu aliento,
a resucitar con tu voz,
y si eso es perder el tiempo
que se pierda mi sombra incierta,
se pierdan mis palabras
y de mi hasta el recuerdo se pierda.

miércoles, 3 de febrero de 2010

ALMA LIBRE



Alma libre

Alma que te exilias del cuerpo,
queriéndolo,
susurrándole
que debe morir si toca morir,
alivia sus temores,
susúrrale
que sepa arder en el amor
para alzarse de las cenizas,
escalera de mariposas,
sobre las miserias,
sobre los huesos doloridos,
sobre los trozos que de ti aún chispean,
bajo la noche enardecida,
sobre los eslabones de las cadenas
que no te permiten volar
libre y fugitiva.

lunes, 1 de febrero de 2010

CUANDO PASE EL TIEMPO. POEMA 31


31


Cuando pase el tiempo
y revise el balance de mis vigilias,
las altas noches al borde de los ojos,
los altos ventanales expectantes
por donde llegaría el portador de la luz.

Yo, amante de lo nocturno, de sus misterios,
de sus silencios, de sus paisajes lunares,
de sus mundos e inframundos,
de sus constelaciones desplegadas;
yo, el atento a las pisadas de las almas,
el que nunca llevó bien tu lejanía,
siquiera fuese en tu sueño.

Cuando ojee el libro de mis vigilias
el corazón se abrirá como un sudario,
un sudario amaneciendo;
y será Dios una cosecha de espinas,
un huerto de olivos alfombrado de cálices,
porque la lucha con el misterio
siempre ausenta y ausentó mi sueño;
y será la muerte y todas las pandemias
un ejército desatento e inquisitivo
con un capitán oscuro y ciego
en cada una de las noches.

Mis vigilias.
No hay campo de lirios
lo suficientemente extenso
que pueda cubrir tanto sepulcro
como murieron/ resucitaron
mis vigilias.

miércoles, 27 de enero de 2010

LA LUZ


LA LUZ


La luz vino de la luz.
No podía ser de otro el lugar de su advenimiento.
Su nueva naturaleza
Nos fue desvelada
Desde la natural luminosidad
De por quien nos fue conferida.
Fue un breve e intenso destello.
Cayó nuestro concepto
Como cayó Saulo del caballo.
No fue necesaria álgebra alguna:
Devino con la gracia del verbo
Y como en un orto esplendido,
El jinete de la Apocalipsis
Se desvistió del ropaje
Con que le vistieron las generaciones
Desde los pánicos humanos del medievo,
Desde los Autos Sacramentales,
Para ser luz que purifica,
Fulgor amable que libera.

Dijiste que la muerte era luz,
Y calló la oscuridad de nuestros ojos al instante.
La sombra más solemne
Se deshizo ante tus palabras,
Y ya no temimos,
Porque en último extremo,
Si sucede, que sucederá,
Será disiparnos en ti,
En la luz entre la que tú te mueves.

martes, 26 de enero de 2010

CUANDO PASE EL TIEMPO. POEMA 38


38


Cuando pase el tiempo
acaso sepamos que la espina
que nos atravesó un temprano día
es la misma que nos asoma
por el costado, afilada y resplandeciente.

Así son las horas primeras y últimas:
una misma esencia, un mismo mineral,
y acaso la mudanza de nuestra vida
no sea más que vana apariencia.

¡Oh misterioso devenir de las horas
que cada vez nos va acercando más
al pórtico donde nos espera,
alzada y solemne, la figura
oscura de la muerte.!
¡Pobres de nosotros si no supimos
morder profundamente
el corazón del mundo!.

viernes, 22 de enero de 2010

ADIVINO TU SILUETA


ADIVINO TU SILUETA


Adivino tu silueta,
pluma de espesura
en parque urbano,
perdida.
Los edificios, con ventanas
iluminadas o ciegas,
testigos sordos
de tu trino solitario,
te ignoran.
¿Por qué cantar en la noche?
Tu canto y tu soledad hieren.
Embozado en la oscuridad
busco las sombras
para soslayar la mía,
me escondo solo con el tabaco
que me alienta y me consume.
Tu queja, alzándose sobre los ventanales,
palpa el corazón de los arboles
y contrapuntea el rumor de la fuente.
Sentado en un rincón,
chaqueta y piel
no paran al corazón para acompañarte
en tu insomne queja.
En el cielo una Estrella que tirita
te muestra, te da por un momento figura: eres una herida,
una herida de luz y soledad.

jueves, 21 de enero de 2010

POEMA 14

A Elisa Alcántar Cereceda
14


Cuando pase el tiempo
habrán cesado todas las guerras,
todos los conflictos bélicos;
los fusiles serán polvo,
polvo será el cañón, la bomba, el tanque, el misil,
el avión supersónico, el portaviones,
el submarino atómico,..
..todos los artefactos inventados por el hombre
para asesinar a sus congéneres;
hasta las huellas de sus efectos
habrán desaparecido, limadas por el tiempo;
habrán desaparecido sobre todo sus victimas.
Las victimas se habrán esfumado,
como se disipa la neblina en la mañana:
los niños mutilados no nos inquietaran
con sus rostros sucios por la sangre y la metralla;
no nos moverá a angustia y a desamparo
el rostro desesperado de la mujer que busca
entre los escombros de la ciudad;
no nos horrorizaran las fosas comunes;
las heridas abiertas serán apenas el recuerdo
del blanco de sus vendajes.

Cuando todo este reducido al olvido,
cuando ya no exista ninguna causa por la que matar
o ser matado,
cuando se imponga la cruda dureza
de las razones que hicieron cabalgar tantas veces
a los cuatro jinetes del Apocalipsis;
cuando la crueldad y la razones espúreas
queden descarnadas y muestren las manos ensangrentadas,
los dientes afilados del más cruel de los homínidos.
Cuando todo eso ocurra
¿quién quedará para explicar la sinrazón,
quien quedará para seguir llorando por los muertos,
por el sufrimiento de los inocentes,
quien quedará
para maldeciros a los que las hicisteis posible,
a vosotros los guerreros, los soldados, los generales,
a vosotros los que las provocasteis, los que las quisisteis?.

¿Quien quedará?.

miércoles, 20 de enero de 2010

POEMA DE KUBAN


TE AMO

Te amo extrañamente, quizás.
Tanto es posible entre nosotros
que formularnos los sueños
puede ser un gran crimen.

No supongas mi mirada de esta tarde;
yo te miro cual si fueras tú mi tiempo;
ese día en que te acabes,
para entonces, yo habré muerto,

y es que en algo me parezco yo a la tierra:
sufro estaciones, casi siempre primaveras,
pero suelo congelarme allá en mis mares.

Es por eso que no pido que perdones
ciertas noches, ciertas calles, cierta ausencia,
no me esperes si te amara como quieres.



Este poema tiene por autor a KUBAN, poeta de origen cubano, actualmente residente en Mexico y que ha tenido la deferencia de permitirme su publicación en este blog. Deseo agradecerselo vivamente, porque es motivo de alegria darlo a conocer a todos los que frecuentais estas páginas. Os aseguro que es una muy pequeña muestra de su quehacer poético. En su blog "POESIA IRREPARABLE"
http://kubmex.blogspot.com/ , podeis encontrar la poesía de este poeta, al cual yo considero muy interesante. Gracias por todo KUBAN.

martes, 19 de enero de 2010

POEMA 54


54


Cuando pase el tiempo
Apenas veremos su sombra.
Todo él –el mismo tiempo-
se habrá reducido a recordación.

Cuando nos empujaba en la juventud
Nuestro cuerpo volaba hacia un horizonte
Lleno de crepúsculos prometedores.
Recuerdo uno de sus besos:
Tenía labios alados, y, apenas
Te rozaba la mejilla, huía esquivo
Por la arboleda donde anidaba
La noche y el relámpago.

Luego se hizo indiferente.
Nos hacía creer que cada día
Era idéntico a otro día.
Solo le oíamos pasar
Como si fuese una figuración,
Un abrir leve de ojos.
Escapaba como paso bajo la lluvia.

Pero hubo momentos de gran intimidad.
Su presencia pesaba como un párpado con sueño.
Era eterna su mano, su caricia.

¿Qué quedará de él cuando pase?.
¿Se refugiará en el agua, en el aire,
en el fuego, en la tierra..?.

Creo que lo veremos
Pasar como una sombra,
Una sombra sin cuerpo:
Fuego encendido en la tarde,
Piar de pájaros en el mediodía,
Madrugada todavía silencio,
Noche dormida en tu cama.

Ni tiempo ni sombra:
Solo instante en la escala del tacto,
Solo instante sin tiempo.

lunes, 18 de enero de 2010

OTOÑO IMPOSIBLE


Otoño imposible

Imposible desentrañar el misterio del enigma.
Mejor retirarme al lecho
donde florezcan flores
que cuelguen enredadamente
de los sueños.
En ellos nadie te acariciará
como lo hago yo.
¡Como te acaricié! Hasta la lava mi boca
horadaba como la menta el frio de los callejones.
Aquellos besos duraron una eternidad. Uno, dos,..mil.
Hasta que se desató el vendaval
y todos los labios se hicieron aire.

Bebía hasta la extenuación
eternizando la llaga del tacto.
Los astros me estuvieron entrando por todos
los sentidos, en un trago largo, largo;
pues, los vencejos entornan los ojos
allá en su vuelo, mientras, átomo a átomo
dejan desecada la redonda nocturnidad del cielo.

viernes, 15 de enero de 2010

POEMA 40


40


Cuando pase el tiempo
cabrá preguntarse por aquel poema:
el que no fue escrito, el que anduvo por la cabeza
como el barco pirata que dicen que nunca arribo a ningún puerto
y que fue cargando su bodega de bellas arboladuras
y de la imaginación
de quienes jamás lo vieron.

Cabrá preguntarse por aquel otro poema
que fue concebido pero no fue presentado en sociedad,
y puede ser que todavía ande rodando por los cajones
apenas trascrito en la letra menuda
de una pluma que ya fue pasto del orín y la herrumbre.

¡Valiente cosa un poema, escrito o imaginado,
donde alguien quiso liberar una obsesión
y donde el alma, sin otra forma de decir
lo que la lógica no consigue, vuela
y carga de plumajes al lenguaje
para que parta hacia los espíritus más proclives
a vislumbrar los destellos de la luz
que la inteligencia y la hermosura
guardan para los seres inquietos!.

Juro que nunca compuse poema alguno,
y que ni en el delirio osé darle vida,
siquiera fuese en la imaginación:
¿quién puede querer un hijo así: nunca concluso,
siempre pródigo, siempre ladrón de desastres,
siempre estación de los besos idos,
nunca exento de dolores, nunca
limpio de sangres, de batallas perdidas,
de ojos en penumbra, de sueños o de músicas?.

¡Benditos poemas míos, huérfanos de autor,
dejados de la mano, perdidos, extraviados,
inconclusos, pobres tullidos, ignorados,
repudiados, parientes pobres..
...y tan íntimamente unidos al corazón¡.