ÁRBOL
Lo que es útil
no sirve para dar
luces como el naranjo
que me da sombra. Mirar hacia
la cenital luz, donde empieza
el cielo, tiene
un resplandor roto por el misterio
de esta sombra verde
de planetas y hojas.
Rama a rama, hoja a hoja,
desde mi intima presencia,
todo acompaña a la nostalgia
de otros días de quietud,
y vuelan los pensamientos
hacia los rostros, lejos,
de ciudades transitadas
donde no me espera nadie.





Me gusta tu árbol, y sobre todo tu manera de mirarlo.
ResponderSuprimirUn saludo.
Lejanía y tristeza se desprenden hoy de tus versos.
ResponderSuprimirAnduvimos transitando por lugares donde nadie nos espera.
Nostalgia que arrastra nuestros pasos...
Yo quisiera ser ese árbol y darte cobijo.
Besos, Perfecto.
El árbol, un motivo recurrente en la poesía, visto desde la mirada nostálgica en este poema.
ResponderSuprimirBello.
Este poema contiene esa mirada del poeta, que trasciende de forma inevitable sobre las cosas más sencillas. El poema me ha gustado mucho, con esos valientes encabalgamientos que vertebran el misterio del poema.
ResponderSuprimirUn abrazo, amigo.
"Un planeta de hojas" donde a veces posamos nuestra mirada.
ResponderSuprimirA veces es mejor no dejar volar los pensamientos pues corremos el riesgo de empaparnos de desesperanza.
Abrazos
Sólo el poeta sabe sacar brillo poético de una visión tan sencilla como la de un naranjo.
ResponderSuprimirEnhorabuena
Mercedes Pinto
ResponderSuprimirMe alegra sea de tu agrado. Bienvenida a esta humilde bitácora.
Espero nos sigamos viendo por este ciberespacio.
Un saludo.
La Zarzamora
ResponderSuprimirLejanía y tristeza, dices. Sí, hoy lejanía y tristeza: olvido. Y no obstante, nostalgia. Pero también asombro.
Sé que encontraría cobijo, pero conociéndote, más de una tórtola haría puntería sobre mí al menor descuido, jejeje.
Besos, para ti, mi buena amiga.
Leticia
ResponderSuprimirCuantas veces habremos de recurrir a ellos, madera viva de nuestra carne ardida?
Gracias, Leticia, por acompañar.
Besos
Ramón Ataz
ResponderSuprimirEs muy de apreciar tu comentario, Ramón. Celebro sea de tu agrado.
Un poemilla para celebrar un instante en el apartamiento y en la soledad.
Un abrazo, amigo.
TriniReina
ResponderSuprimirLa desesperanza también acude sin que la llamemos. Es un pájaro del mismo árbol.
Gracias Trini por tu atenta palabra.
Abrazos
Poetas argáricos
ResponderSuprimirNaranjo que está esperando tu visita. Esperemos que algún día podamos congregarnos los amigos en torno a él.
Un abrazo, Francisco.