Cuando yo ya no esté,
siénteme por la higuera:
seré el gorrión que llama
en el sopor del mediodía.
Cuando mires el cielo
tachonado de estrellas,
escucha mi canción
en el agua de las acequias.
Cuando tú me recuerdes,
cuando tú te sonrías
de mis bromas pasadas,
encuéntrame en tus ojos.





Un encuentro entre la ausencia y la presencia, al fin de todo,eso, un recuerdo,la otredad del olvido.
ResponderSuprimirEspero hayas pasado regio en la competencia.
Saludos
Sencillo y hermoso tu poema con una musicalidad muy especial. Un gusto leerte.
ResponderSuprimirAbrazos
Meu querido amigo
ResponderSuprimirUm poema lindo...é no silêncio de um olhar que se dizem tantas palavras.
Deixo um beijinho
Sonhadora
Leticia
ResponderSuprimirSe aspira a ser presencia, ante todo.
La competición fue un gozo, a pesar de que duró todo el día. Y no fué mal. De sesenta tiradores, quedé entre los ocho primeros.
Un abrazo, querida amiga.
Poetas argáricos
ResponderSuprimirGracias, compañeros, por vuestra presencia. Me alegra sea de vuestro gusto este humilde poema.
Un abrazo.
Sonhadora
ResponderSuprimirMi querida amiga
Siempre es un placer recibir tu comentario. Me alegra muy mucho que te agrade el poema.
Un abrazo de Almería para Sintra.
cuando alguien nos recuerda se inunda el mundo de
ResponderSuprimirsueños, de miradas, y la luz inunda los versos...
Besos, Perfecto.
mientras nos piensen y nos recuerden , seguimos existiendo
ResponderSuprimirbesos y luz
felicidades por lo de tu libro
La Zarzamora
ResponderSuprimirComo en este momento en que pienso en tí,..sin conocerte.
Un abrazo, Eva.
elisa..lichazul
ResponderSuprimirEn este preciso momento te pienso y recuerdo: para que existas.
Besos, y gracias, amiga mía.